UN MUNDO FELIZ – Aldous Huxley

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Autor: Aldous Huxley

Editorial: DeBolsillo

Género: Ciencia ficción, distopia

Sinopsis: “Un mundo feliz” describe lo que sería una dictadura perfecta que tendría la apariencia de una democracia, una cárcel sin muros en el cual los prisioneros no soñarían con evadirse.

Un sistema de esclavitud donde, gracias al sistema de consumo y el entretenimiento, los esclavos “tendrían amor a su servidumbre”.

Opinión:

“El cambio realmente revolucionario deberá lograrse, no en el mundo externo, sino en el interior de los seres humanos”

La verdad es que es una obra que da para reflexionar sobre nosotros como sociedad, sobre hacia dónde estamos yendo y sobre la libertad. De trama y personajes, no tiene especial interés, pero el mundo que representa… eso ya es otra historia. Y es que, a pesar de ser publicado en 1932, podría haber sido escrito ayer.

Huxley nos pinta un mundo… feliz, pero sin libertad. Un mundo controlado mediante la sobreestimulación de modo que esta ciega a la población, la anestesia. Plantea un mundo en el que se lanza tanta información que hay cosas a las cuales no prestamos atención (por ser imposible atender a todo, por ser incómodo frente a otros estímulos, etc.) De este modo, normalizamos atrocidades que suceden lejos y acontecimientos que suceden cerca, pero no nos afectan directamente de manera explícita (nada que ver con la realidad, claro). Todo lo malo es reemplazado por las cosas buenas y banales. Podría abrirse un debate moral sobre si esto es bueno o malo, un debate sobre ‘felicidad a costa de libertad’, pero a mi parecer carece de relevancia en el momento en el que lo que no queremos ver (casualmente lo malo) va en crescendo y acabará por dejarnos con agua al cuello.

Y es que esto que menciona Huxley, lo encontramos día a día en el uso de la tecnología. Volcamos nuestra atención cientos de veces al día en nuestros móviles sin que estos nos aporten nada realmente, información que descartamos, publicaciones de otras personas que nos distraen momentáneamente, tal vez nos hagan sentir bien, nos entretengan. Podemos decir que, por hacer analogía con ‘Un mundo feliz’, Internet es el soma de nuestros días. Bueno, Internet, la telebasura…

¿Y qué es el soma? Es una droga que utilizan los habitantes del mundo feliz para… ser felices. Olvidarse de los problemas y que estos no consigan afectarles, bajarles la moral.

En nuestro mundo, el mundo real, impera el consumismo, todos nos matamos a trabajar para poder pagar las facturas a final de mes y no tenemos tiempo ni ganas de ponernos a pensar, a preocuparnos por las injusticias, no queremos que nada nos desestabilice más de lo necesario. Nos mantienen demasiado ocupados con nuestros propios problemas y poco a poco se han ido encargando de anestesiarnos: a día de hoy vivimos más en el mundo de las redes sociales que en el mundo real. Cada vez más, nos refugiamos en aquello que nos proporcione placer o cualquier cosa que nos mantenga distraídos para no sentirnos vacíos.

¿Estamos tan alejados entonces de lo que esboza ‘Un mundo feliz’? ¿Somos… libres?

O wonder! / ¡Oh qué maravilla!
How many goodly creatures are there here! / ¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
How beauteous mankind is! O brave new world, / ¡Cuán bella es la humanidad! Oh mundo feliz,
That has such people in’t. / en el que vive gente así.

La tempestad – William Shakespeare

Veredicto: Le voy a dar un 4,5 y voy a recomendaros leerlo y reflexionar.

                                      logito  logito logito logito logito

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